Cushing en perros

El síndrome de Cushing en perros, también llamado hiperadrenocorticismo, es una enfermedad hormonal frecuente en perros adultos y senior.
Se caracteriza por un exceso crónico de cortisol, una hormona esencial que, en niveles elevados y sostenidos, termina dañando múltiples órganos.
Aunque es una patología compleja, entender qué lo causa, cómo se manifiesta y cómo se trata permite detectarla antes y mejorar notablemente la calidad de vida del perro.
¿Qué es el síndrome de Cushing?
El síndrome de Cushing recibe su nombre en honor al médico, quien describió esta alteración hormonal en humanos en la década de 1930.
En los perros, se trata de un conjunto de signos y síntomas provocados por una producción excesiva y constante de cortisol.
El cortisol es normal y necesario, pero cuando permanece alto todo el día, genera un deterioro progresivo del organismo.

¿Por qué aumenta el cortisol en los perros?
En condiciones normales, el cortisol es más alto por la mañana y disminuye por la noche.
En el Cushing, este ritmo se pierde y el cortisol permanece elevado de forma crónica.

Origen hipofisario (el más frecuente)
Entre el 75 % y 85 % de los casos tienen su origen en la glándula hipófisis, situada en el cerebro.
Generalmente se debe a una neoplasia o displasia que provoca una producción excesiva de ACTH.
Esta hormona estimula continuamente las glándulas suprarrenales, generando un exceso de cortisol.

Origen adrenal o suprarrenal
Aproximadamente el 15 % a 25 % de los casos se deben a un tumor en una de las glándulas suprarrenales, ubicadas cerca de los riñones.
En este caso, la glándula afectada produce cortisol de forma autónoma, sin control del cerebro.

Cushing iatrogénico
También puede aparecer por el uso prolongado de corticoides sin supervisión veterinaria.
Por eso, nunca se deben administrar estos medicamentos sin indicación profesional.

Síntomas más comunes del Cushing en perros
Signos más frecuentes:
- Polidipsia: bebe mucha agua.
- Poliuria: orina en grandes cantidades.
- Polifagia: hambre excesiva y constante.
- Abdomen pendulante o “barriga caída”.
- Pérdida de masa muscular.
- Letargo e intolerancia al ejercicio.
Muchos perros parecen más obesos, pero en realidad pierden músculo mientras acumulan grasa abdominal.
Alteraciones en piel y pelaje
La piel se vuelve fina, frágil y propensa a infecciones. Aparecen zonas sin pelo, hiperpigmentación y, en casos avanzados, calcinosis cutis, depósitos de calcio bajo la piel.
Otros síntomas menos frecuentes
Pueden presentarse infecciones urinarias recurrentes, debilidad ligamentosa, fracturas que tardan en sanar, síntomas neurológicos e incluso problemas respiratorios.
¿Qué perros tienen mayor riesgo?
El síndrome de Cushing es más común en perros de 6 a 10 años, especialmente de razas pequeñas.
Algunas razas predispuestas incluyen Caniche, Teckel, Jack Russell Terrier, Lhasa Apso y Yorkshire Terrier. En el Boxer, es más frecuente el Cushing de origen adrenal.
¿Cómo se diagnostica el Cushing?
No existe una sola prueba definitiva. El diagnóstico se basa en signos clínicos, análisis de laboratorio y pruebas hormonales.
Pruebas más utilizadas
La analítica general suele mostrar enzimas hepáticas elevadas, especialmente la fosfatasa alcalina, además de colesterol y glucosa altos.
La prueba de elección es el test de supresión con dexametasona a dosis bajas. También puede utilizarse el test de estimulación con ACTH en casos específicos.
El ratio cortisol/creatinina en orina es muy sensible y útil como prueba de sospecha, aunque no es diagnóstica por sí sola.
Ecografía y diferenciación del tipo de Cushing
Una ecografía abdominal permite determinar si el problema es hipofisario o adrenal.
Glándulas suprarrenales agrandadas bilateralmente sugieren origen hipofisario, mientras que una sola glándula alterada apunta a origen adrenal.
Tratamiento del síndrome de Cushing
El tratamiento depende del origen del problema y siempre debe ser indicado por el veterinario.
Tratamiento médico
En el Cushing hipofisario, el fármaco de elección es el trilostano, que regula la producción de cortisol.
Muchos síntomas mejoran notablemente tras iniciar el tratamiento.
Tratamiento quirúrgico
Cuando existe un tumor adrenal, el tratamiento suele ser quirúrgico. En algunos casos seleccionados se emplea radiofrecuencia.
Pronóstico y calidad de vida
Cuando se detecta a tiempo y se controla adecuadamente, muchos perros con Cushing pueden tener una buena calidad de vida durante años.
Los casos diagnosticados tarde o sin tratamiento pueden desarrollar diabetes, hipertensión, infecciones graves y fallo orgánico, reduciendo significativamente la esperanza de vida.
Cuidados diarios en casa
Es fundamental ofrecer agua fresca siempre disponible, una alimentación equilibrada y ejercicio adaptado a su capacidad.
Reducir el estrés, vigilar infecciones cutáneas y realizar controles veterinarios periódicos ayuda a mantener la enfermedad bajo control.
El síndrome de Cushing no se cura, pero con un manejo adecuado, el perro puede vivir más cómodo, activo y estable.

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